Por Camila Maureira González.

Jueves 15 de junio.

“Yo bailo porque me gusta y aunque no sepa” es el slogan del montaje de danza esconces: Dancer, que se estrenará hoy en el GAM en el marco del la tercera versión del seminario de Encuentro de Prácticas Inclusivas de la Cultura y las Artes. La obra que cuenta con un elenco sin formación en danza y con intérpretes en situación de discapacidad promete hacer bailar al público con canciones conocidas. 

Baile, humor e historia personal se conjugan en Dancer, una función de danza que tiene como objetivo poner en cuestionamiento el significado de ser bailarín. La danza incluyente tiene como protagonistas a personas con distintas discapacidades. El director de la compañía Gary Gardiner tiene asperger y el bailarín principal tiene discapacidades cognitivas. El 90% de las entradas para las funciones del día viernes y sábados están vendidas. Dependiendo del éxito que la obra tenga, se tiene contemplado que en la agenda del próximo semestre en la cuarta edición del seminario se incluya nuevas obras inclusivas internacionales.

Es la primera vez que una obra de este estilo se presenta en el GAM. Fue programada en conjunto con el seminario de Encuentros de Prácticas Inclusivas en la Cultura y las Artes, como una forma de complementar el seminario con esta obra. En sí es un producto inclusivo y le da dinamismo a las charlas, además muestra de forma tangible los procesos inclusivos que hacen otros países. La función se realizará en la sala E2, que es la más chica del GAM. Es una pieza única en Chile, la sala se eligió especialmente porque al ser más chica es posible generar un ambiente más íntimo con el público, explica coordinadora de Programación Artística, Solanyi Robayo “Es una obra que hará bailar y actuar al público, por eso la sala que tiene capacidad para 65 personas es perfecta para que el público entre en confianza”, agrega.

Con el objetivo de generar un cambio social y cultural, los bailarines hacen una sátira a los que no pueden y no saben bailar. Ian Johnston es uno de los protagonista que tiene discapacidad cognitivas, interactúa con el público haciendo que los sin ritmo, los que no tienen una extremidad, los que están en una situación de discapacidad intelectual, bailen. El director de la Compañía escocesa Gary Gardiner eligió las canciones populares para asegurarse que la audiencia las conozca así les sea más fácil bailar con ellos.

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