Las máquinas traídas a Chile por la empresa Ecoven, reciben botellas, latas y entregan un ticket de descuento en “recompensa” por cada una de ellas. La primera máquina en Latinoamérica se instaló en la Universidad de los Andes, y se estrenará el 5 de junio. En cuanto a las próximas máquinas que lleguen al país, se posicionarán en lugares de alto tráfico, como centros educativos, centros comerciales, terminales, entre otros.

“Un emprendimiento que aporte a la sociedad”, fue la idea de Elizabeth Bilbao, Gerente Ejecutivo de Ecoven y Mauricio Quezada Gerente Comercial de Ecoven, cuando comenzaron este proyecto. Tras haber investigado el mercado y la situación actual del país, llegaron a la conclusión de que una manera de ayudar a crear conciencia e incentivar el reciclaje- considerando que sólo el 17% de chilenos recicla- era entregando un premio a quienes lo hacían.

Actualmente, más de 200 máquinas han sido solicitadas desde todas las regiones del país. Una de sus metas es expandirse en todo Latinoamérica, y por ahora, han generado convenios con Argentina, Colombia, Paraguay y Perú.

Las máquinas son importadas desde Italia y cuentan con pantalla LED, la cual entrega los descuentos mediante códigos QR y boletas impresas. Además, cuentan con una aplicación llamada Ecoven, disponible en Play Store y App Store, en la que los usuarios pueden ingresar el código para cargar sus “ecopuntos”. Quezada añade que “somos los primeros en el mundo que cuenta con el servicio de la aplicación. La ‘App’ aparte de llevar tus descuentos lleva tu huella verde, es decir, el impacto que cada persona ha tenido en el medio ambiente (en kilos de CO2)”.

Los “ecopuntos” son canjeables en distintos comercios asociados, que van desde cadenas de sushi hasta tiendas de bicicletas. Adicionalmente, Ecoven entregará premios a los mejores recicladores en los primeros 6 meses de su inauguración.

Jadille Mussa, ecóloga y Directora de la escuela de Arquitectura del Paisaje de la Universidad Central, cuenta que la mayor tasa de reciclaje en el país es por sobre los 50 años, es por esto, que estas “didácticas” iniciativas significan un buen incentivo para los jóvenes en Chile. “Son la próxima generación y hay que generarles ese hábito para que ellos sigan con el legado de reciclar a las siguientes generaciones”.

Por otro lado, Bilbao señala que “nuestra intención no es competir con el reciclaje tradicional, sino que complementarlo. Una máquina nunca va a poder reciclar las mismas cantidades que un Punto Limpio, pero si evita que botellas que puedan terminar en un vertedero, se reciclen”. Además, indica que su intención con los premios es reforzar la conducta de reciclaje para generar un hábito y fomentar una conciencia medioambiental.

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