Por María Jesús Pellegrini

La iniciativa fue un trabajo que se inició en Arica hace más de 20 años y permitirá el reconocimiento de la comunidad afrodescendiente como pueblo tribal tras el lazo sanguíneo que se mantuvo a lo largo de 500 años en el continente.

Una verdadera fiesta armó en el Salón de Honor del Congreso Nacional los representantes de la comunidad afrodescendiente de la ciudad de Arica, quienes repletaron de música y danza la ceremonia oficial para poner en marcha la Ley 21.151, que reconoce a estas personas como pueblo tribal en Chile.

Una de las mentes que llevaron a cabo esta iniciativa fue Marta Salgado, dirigente histórica de la ONG Oro Negro, quien señaló que hay que “seguir trabajando por la identidad cultural de este pueblo tribal, pero también caminar junto a los pueblos para lograr el reconocimiento constitucional en Chile“.

Otro que se mostró contento con la promulgación de la ley fue el alcalde de Arica Gerardo Espíndola, quien calificó como un momento histórico la ceremonia realizada en el Congreso chileno.

“Este día es el resultado de la lucha del pueblo en los valles y la ciudad para que el Estado de Chile reconozca la presencia afro, se reconozca que hubo esclavitud en Arica y que es parte de nuestra historia”, explicó.

Por otro lado, el concejal ariqueño Daniel Chipana enfatizó que lo conseguido “es un paso muy importante que hizo el pueblo afrodescendiente donde quiero dar un homenaje a la gran Sonia Salgado.  Este es el principio para que los pueblos originarios de Chile sean reconocidos en su condición de pueblo”.

La importancia de la entrada en vigencia de la Ley 21.151

Gracias a este reconocimiento legal de Pueblo Tribal a los afrochilenos, el Estado se verá en la obligación de diseñar y ejecutar políticas públicas que permitan a los afrodescendientes de Arica y Parinacota resolver problemas claves como protección al territorio ancestral, falta de tierras y agua para las familias campesinas.

Además, los pueblos han señalado la inexistencia de créditos para la producción de alimentos y medidas eficaces para la protección de sus patrimonios culturales como las fiestas de la Cruz de Mayo, los Carnavales de Negros, y sobre todo la salvaguarda del patrimonio material colonial afro ariqueño, tales como cementerios, tumbas y reliquias de la esclavitud aún presentes en el lugar.

Esta ley también marca un precedente internacional para el resto de los países que discuten si sus afrodescendientes son un pueblo originario que emerge del período de la esclavitud y, que por tanto tienen atribuciones de derechos colectivos.

Para el académico de Historia Cultural de la Universidad de Playa Ancha, Felipe Vergara, esta ley “tiene un carácter muy importante en las materias de revalidación de movimientos y grupos étnicos en el país”. Agregando que el “Estado por fin dejó de hacer oídos sordos ante una petición de más de dos décadas”.

“El pueblo ariqueño y su grupo afrodescendiente debe celebrar que tras años de lucha el Estado Chileno deberá atender las demandas que como pueblo tendrán”. Además, “esto va más allá de crear medidas antidiscriminatorias por factores raciales y contra la exclusión y la pobreza, ya que estás comunidades enfrentarán -o los enfrentan- desafíos que les garantice el derecho al desarrollo, a la libertad cultural y al ejercicio pleno de su identidad cultural”.

Vergara finalizó explicando que “a través de la historia latinoamericana se ha visto que países como Colombia, Ecuador, Bolivia y Brasil han realizado reformas constitucionales y han expedido leyes de proyección de derechos colectivos en cuanto pueblo a los afrodescendientes, pero aún falta mucho por agregar en el ordenamiento jurídico interno de cada país”.

Para la jornada de este jueves estaba programada un acto de celebración de la promulgación de la Ley de Reconocimiento del Pueblo Tribal Afrodescendiente en la Plaza de la Constitución junto al Ministro Secretario General de la Presidencia, Gonzalo Blumel. Sin embargo, la actividad fue cancelada debido al cambio de gabinete del presidente de la República, Sebastián Piñera.

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