Expertos cuentan las medidas claves para cuidar a la tercera edad contra las enfermedades respiratorias y explican qué factores pueden ocasionar los malestares que pueden sufrir en invierno.


El invierno parece haberse adelantado para el país y es que las cifras de enfermedades respiratorias como la Influenza (H1N1), hicieron que la campaña del Gobierno para esta temporada se adelantase y cobrara dos vidas en mayo, dos meses antes que el mes registrado como más frío. Las autoridades han invitado a toda la población a vacunarse poniendo especial énfasis en los niños, embarazadas y la tercera edad, siendo esta última la más importante, ya que la primera víctima fatal fue de este grupo etario.

Según el Informe de Campaña de Invierno 2018 del Ministerio de Salud, el 58% de las Enfermedades Respiratorias Agudas Graves (IRAG) correspondieron a personas de 60 años y más. El jefe del Centro Integral del Adulto Mayor de la Clinica Las Condes, Andrés Glasinovic, dice que ‘‘este grupo es el que tiene más riesgo de contraer enfermedades en comparación a los más jóvenes’’. Cuenta que estas enfermedades pueden ser ocasionar desde perdidas funcionales por un cuadro respiratorio, hasta una descompensación de habilidades.

A pesar de que el grupo etario con más IRAG son los adultos mayores, solo el 57,2% recibieron las dosis para prevenirlas, esto registró que se vacunaron 20% menos que los otros dos grupos más importantes que son los niños y embarazadas. Ambas las suministra el Ministerio y son gratuitas para todos. El geriatra dice que ‘‘es preocupante que la gente no se vacune en especial porque las enfermedades se adelantaron en comparación al año pasado que recién en agosto veíamos brotes así como pasó con la Influenza’’.

Factores que podrían aumentar patologías de este tipo en Adultos Mayores

El doctor Jaime Hidalgo, geriatra de la Clínica Universidad de los Andes, dice que ‘‘estas enfermedades no solamente afectan en la salud, sino que también en su funcionalidad’’. Este, explica que hay un grupo dentro de los adultos mayores que son más frágiles y que tienen ‘‘enfermedades crónicas que son muy comunes o frecuentes en los adultos mayores, estas pueden ser el colesterol, la diabetes, etc. A estos son los que le tenemos que poner más ojo’’.

Las enfermedades no se manifiestan de la misma forma para todos, esto pasa también con el adulto mayor cuando no se dan cuenta de que padecen algún cuadro respiratorio o alguna patología más grave. Hidalgo dice que la manera de identificar si existe o no algún problema con estas personas son no normalizar situaciones como ‘‘trastornos de memoria, problema de caídas o de desorientación, problemas de incontinencia, tendencias a quedarse más aislado o más quieto, problemas de ánimo’’. Este cuenta que estas condiciones son ‘‘señales de que algo está pasando en el organismo y son indicios de un deterioro de la salud de la persona que generalmente provocan problemas de salud’’.

Hidalgo cree que el problema radica en que los adultos mayores ‘‘tienden a disminuir la rutina o las actividades que hacen normalmente porque se empiezan a resguardar del frío, a resguardar de las salidas y evitan exponerse a situaciones fuera de su hogar’’. Esto dice que es dañino porque produce ‘‘un reposo excesivo que es perjudicial y que puede producir la aparición de otros problemas de salud que hacen que deterioren su capacidad física. Por ejemplo, pueden disminuir su masa muscular o la mineralización de los huesos’’.

Modos de evitar contraer enfermedades

Las campañas de Invierno del Ministerio de Salud cada año apuntan a que los adultos mayores se vacunen para prevenir las enfermedades respiratorias. Los geriatras Jaime Hidalgo y Andrés Glasinovic concuerdan en que este es el principal factor para no contagiarse de una enfermedad grave como es la influenza y el neumococo para los más longevos.

Así mismo, las prácticas preventivas y de auto cuidado serían claves para disminuir la transmisión de problemas respiratorios. Glasinovic dice que un lavado de manos correcto es fundamental ‘‘porque los virus se transfieren a través de gotitas’’. Así mismo le da importancia a no tocer en la palma de la mano y usar pañuelos desechables.

El problema también radica en la bajas defensas, así lo advierte Hidalgo quien dice que para prevenir situaciones de contagio es necesario ‘‘una rutina de ejercicio y una dieta bien balanceada entre los nutrientes y la calidad de líquido ingerido, además que las horas de sueño se respeten’’.

En la Fundación Las Rosas conocen los factores de riesgo que puede traer consigo el invierno para los adultos mayores. Elena Montenegro, directora técnica administrativa del ‘Hogar Juan Pablo I’, uno de los centros de la fundación, cuenta que tienen un protocolo de campaña de invierno con una coordinación con el Ministerio y sus servicios como lo son el CESFAM y hospitales cercanos, ”con una ayuda especial de las áreas  bronco pulmonar”. Tienen un protocolo de lavado de manos y explica que cuando se conoce un caso de enfermedad respiratoria ”se produce un aislamiento de la persona para que no tenga contacto con los otros residentes porque nos han tocado casos muy graves”. Además, le hacen un seguimiento semanal a los residentes y por supuesto, le administran las vacunas correspondientes, este año las recibieron en marzo.

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