Hace dos días se aprobó en la cámara de diputados un proyecto que obliga al gobierno a tratar con urgencia la discusión en torno a la rebaja de la dieta parlamentaria.

 

 

Hoy en una entrevista radial, el presidente Sebastián Piñera señaló que revisará el documento con las especificaciones del proyecto ya que, “ a veces hay que apretarse el cinturón”. Una de las frases distintivas de este gobierno. A pesar de que la UDI y RN son los principales opositores a la medida.

 

Por 76 votos a favor y 46 en contra, desde el 12 de junio comenzó a tramitarse el proyecto de ley que busca disminuir el sueldo de senadores y diputados, que bordea los 7 millones de pesos líquidos, siendo  los congresistas chilenos, quienes tienen el sueldo más alto de todo Sudamérica.

 

Estas cifras no contemplan gastos operacionales, asesorías externas, pasajes aéreos, combustible, viáticos, telefonía, entre otros. Asignaciones que están contempladas como gastos costeados directamente por el presupuesto del Congreso.

 

Felipe Kast de Evópoli, votó en contra de este proyecto de ley, “yo creo que en este momento hay oras prioridades y cosas de qué preocuparse. Hay mucho más que se puede hacer en otros ámbitos. Estas medidas están siendo tan aplaudidas por la oposición después de haber dejado a Chile con un tremendo déficit fiscal, no me parece que sea la forma”, explicó.  A sus palabras se sumó gran parte de la bancada de Chile Vamos. Como “medidas populistas”, las calificó el diputado de la UDI, Javier Macaya.

 

Una investigación de radio Bío Bío reveló el año 2017,  que el estado se hace cargo de pagar más de 800 líneas telefónicas asociadas a diputados. Karol Kariola contaba con 12 equipos inscritos por ella. En aquella ocasión aclaró los hechos y desmintió que se tratasen de  cuentas asociadas a amigos o familiares, si no que de asesores. Misma razón entregó Iván fuentes, diputado de la Democracia Cristiana, quien contaba con 27 dispositivos a su nombre.

 

En los registros del Congreso se han encontrado reembolsos por consumo de bebidas alcohólicas, devoluciones de propinas, recorridos de taxi que van sobre los 100 mil pesos y noches en hoteles que superan el millón de pesos.

 

El año pasado se calculó que sólo en gastos relacionados al desempeño del oficio legislador, el Estado de Chile desembolsó casi nueve mil millones de pesos. Cuando se consideran cifras como estas y se toma en cuenta la gran cantidad de dinero que el Estado utiliza en asignaciones, sumado además a sueldos millonarios, es que la población comienza a manifestar su descontento.

 

En respuesta a estos cuestionamientos, 4 años atrás, Gabriel Boric,  Giorgio Jackson y Vladimir Mirosevic presentaron un proyecto que buscaba limitar la dieta parlamentaria. La propuesta contemplaba modificar la constitución, para que así su salario fuera el equivalente a 20 sueldos mínimos. Hoy este se encuentra cercano a los 40.

 

Los diputados  Diego Ibáñez del movimiento autonomista y Gonzalo Winter del frente Amplio  celebraron los resultados de la votación. Ibañez por su parte criticó a quienes votaron en contra, señalando que “la política no es para enriquecerse”,  mientras que Winter acusó doble discurso por parte de diputados del oficialismo que “hablan de austeridad, pero la niegan cuando afecta sus bolsillos”, señaló.

Leave a Reply