Dentro de las instituciones del país que poseen el documento activo , 15 pertenecen al Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch) y 6 son de instituciones privadas

En consecuencia de las múltiples marchas a favor del movimiento femenino en contra de las falencias que presenta el sistema respecto a los derechos de la mujer , los estudiantes  universitarios han otorgado el rol protagónico de sus solicitudes a los protocolos en contra del acoso sexual, que buscan crear un espacio de apoyo a las víctimas y de esta manera, acabar con el acoso y/o abuso sexual por parte de docentes o académicos dentro de las instituciones.

A pesar que en 2005 se aprobó una ley contra el acoso sexual a nivel nacional, actualmente, sólo un 11% de las universidades del país presentan protocolos activos en su respectivos sitios web, en los que se incluye, la Universidad de Chile, Universidad Católica y Universidad Diego Portales, mientras que el 88% restante, están en planes de diseñar la normativa o el documento está incluido en protocolos de laborales de orden, higiene y seguridad de cada institución, o bien,  sólo poseen medidas que consideran el comportamiento cuestionable entre los estudiantes, no incluyendo a trabajadores, investigadores y académicos.

imagen: Universidad de Católica

La Universidad Católica pertenece a una de 15 centros de estudio que poseen un reglamento en contra del acoso desde el año 2017. Este se armó a raíz de las variadas denuncias que surgieron en la carrera de Ciencias Políticas. La consejera de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Zoe Zabala, cometa que cuando no existía un protocolo, las víctimas no tenían donde recurrir para denunciar el hecho, por lo que la universidad armo este documento en defensa de ellas (víctimas).  Además de lo anterior, UC a partir de mayo, esta implementando el programa Stop, que consiste en capacitar a los estudiantes para que tengan conocimiento de cómo actuar ante situaciones de riesgo. Roberto González, académico la comisión de prevención de abusos sexuales en la UC comentó ante los medios que, “ Habrá un nuevo proyecto enfocado en las buenas prácticas para los académicos”.

El protocolo presenta 4 pilares, en los cuales, se explica como actuar frente a las diferentes situaciones. El primer anunciado está enfocado en las acciones que hay aplicar, en el caso de ser víctima o testigo de un contexto de violencia sexual que esté ocurriendo dentro del ambiente universitarios o en actividades que organice  la Universidad o la Federación de Estudiantes. El segundo es responsable de explicar que medidas se deben tomar en hechos de violencia que ya hayan ocurrido bajo el mismo contexto que el anterior. El tercero esta dirigido al protocolo de acción a seguir ante situaciones de acoso sexual y el último esta relacionado a las medidas que se deben implementar ante hechos de violencia sexual cometidos por un agresor externo sobre algún miembro de la comunidad UC.

imagen: Universidad de Chile

Por su parte, la Universidad de Chile, realizó una modificación del antiguo decreto que se aprobó en el año 2005, en el que queda expresamente la norma legal que prohíbe y sanciona todo carácter de violencia sexual o de género, respetando y protegiendo la dignidad de los miembros de la institución en un clima, ya sea académico, estudiantil o laboral, por lo que será responsable de analizar y resolver las denuncias que se reciban en ese contexto. De esta forma, se explican las acciones que se deben aplicar para denunciar al agresor, como la identificación de este, relato de los hechos y la firma del denunciante. Todas las declaraciones se deben entregar a la comisión institucional, compuesta por un representante del estamento académico, un representante administración, estudiantes de la Asamblea de Genero de la Federación de Estudiantes y una coordinadora de la sección de Fiscalía.

Aranza Fuentes, miembro de la federación de estudiantes de la Facultad de Filosofía expresó “se preparó un petitorio a nivel universidad que será entregado el lunes al rector de la universidad, para realizar cambios al protocolo, en los que exigimos la creación de una identidad centralizada, que se encargue de llevar a cabo todos los procesos”.

En noviembre de 2017, alumnas de la Universidad Técnica Federico Santa María denunciaron a un compañero , por un supuesto abuso sexual. En consecuencia de lo anterior,  la universidad implemento herramientas y promovió un protocolo en casos de abuso. El documento establece un medio único de recepción de denuncias confidencial, en donde los estudiantes que se vean afectados por alguna conducta puedan tomar las medidas correspondientes. Este protocolo se inició en enero 2018 y se aprobó por el consejo superior el 24  de mayo pasado, busca  la recopilación de antecedentes y la conceptualización de conductas de acoso sexual, discriminación y violencia de género. El día de ayer el estatuto se promulgó de manera pública para toda la comunidad.

La Secretaria General de la Federación de Estudiantes Universidad Técnica Federico Santa María, Begoña Pávez, declaró que antes del protocolo el procedimiento era irregular, en relación a como se llevaban a cabo las denuncias, porque “no existía una instancia en la cual se podría realizar la denuncia dentro de la universidad, los procedimientos eran ineficientes” agrega.

Por su parte, la Universidad de Santiago cuenta con un protocolo propio, desde comienzos del año pasado, anteriormente contaba con decreto nacional del año 2005. El documento se enfoca en la prevención y indagación en casos de acoso, en las que se explican las medias que hay que tomar en caso de ser testigo o víctima de estos actos.  A pesar de las medidas implementadas, estudiantes declaran que el protocolo tiene inexactitudes. La vocera de género y sexualidades de la USACH, Camila León Ibarra,  menciona que “el protocolo no incluyo temas que queríamos involucrar, quedaron fuera muchas modificaciones, por eso ahora estamos en paro y una de las cosas a las que estamos apostando es justamente a cambiarlo”.

En el caso de las universidades privadas, las medidas se aplican en base a un acuerdo entre todas las facultades de la institución. La Universidad Andrés Bello, presentó por primera vez el protocolo en el año y desde entonces se ha modificado 5 veces. El último cambio que se realizó en junio del presente año, el cual se desarrolla en el marco de la Política de Convivencia: Inclusión y Promoción del Respeto, el cual pretende potenciar una mejora en la relación entre los distintos miembros de la comunidad universitaria, estableciendo un protocolo de atención y acompañamiento de estudiantes ante casos denunciados por faltas a Código de Conducta y Ética, como también el acceso gratuito a acompañamiento y apoyo psicológico para los alumnos.

imagen: Universidad de UDP

El 12 de septiembre del 2017, la Universidad Diego Portales (UDP) promulgó la Normativa de prevención y sanción de acciones de violencia sexual. Esta tiene como propósito asegurar estándares de convivencia dentro de la institución facilitando elementos para afrontar y castigar las situaciones de violencia como también brindar apoyo y orientación a quienes han sido víctimas de ella, es por esto que todos los miembros de la Universidad tienen la obligación de conocer esta normativa y los protocolos y programas que de ella deriven indica el documento de la institución. De esta manera, es de responsabilidad de las autoridades de cada facultad la implementación y la obligación de cumplimientos de los mandatos por parte de cada miembro de la comunidad.

Los centros de estudiantes de la universidad han expresado públicamente que el descontento a las medidas implementadas en el protocolo y en modo de protestas muchas de sus facultades se fueron a toma por alrededor de un mes, expresa Fernanda Salazar, miembro del Movimiento Feminista de UDP. “Esperamos que las autoridades tomen en cuenta nuestras solicitudes de modificación lo antes posible, para que no hayan vacíos en las denuncias como los que se han visto en casos de acoso en la u” agrega.

Dentro de las medidas que se buscan modificar, se encuentra el acompañamiento psicológico según lo necesiten las víctimas, la perspectiva de género en todas las carreras, la sanción de manera arbitraría, a quienes no respeten las normativas, esto en base al petitorio realizado por alumnos de la Facultad de Comunicaciones de la universidad.

De esta manera, autoridades de la Universidad de Chile solicitaron la promulgación de la Ley  de Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia sobre Universidades del país, con el objetivo que todas las instituciones cuenten con herramientas  jurídicas para afrontar el acoso y violencia sexual de forma paralela.

 

 

 

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