A pocos días del comienzo del torneo, el sistema de videoarbitraje se ha convertido en la implementación más comentada de la fecha.

 Por Monserrat Concha.

A sólo un par de días del partido inaugural del Mundial de Rusia 2018, el Video Assistant Referee (VAR, por sus siglas en inglés) se ha convertido en uno de los focos principales del torneo. Este sistema será implementado por primera vez en un mundial para prestar asistencia técnica al árbitro principal del partido, mediante la utilización de cámaras de televisión y, de esta manera, colaborar en la toma de decisiones más justas dentro de la cancha.

“Lo que queremos es ayudar, es dar una posibilidad al árbitro de tener una ayuda más cuando tiene que tomar decisiones importantes. No es posible que en el 2018 todo el mundo, en el estadio o en su casa, sepa en unos segundos si el árbitro cometió un error grave y él no (…) Sin el VAR, un árbitro comete un error importante cada tres partidos. Con el VAR, el árbitro comete un error importante cada 19 partidos, esos son hechos. El porcentaje de acierto de los árbitros hoy es sin el VAR del 93%, que ya es excelente, y con el VAR es de 99%”, detalló en una rueda de prensa el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

El VAR asistirá al árbitro desde una sala de operaciones de video centralizada en el Centro Internacional de Transmisión (IBC), ubicado en Moscú. Los asistentes dispondrán de imágenes televisivas del partido tomadas desde distintos ángulos y tiros de cámara y estarán en comunicación directa con el árbitro principal, encargado de tomar la decisión final.

Sin embargo, el sistema puede utilizarse solamente en las siguientes situaciones decisivas: determinar cuándo se ha marcado un gol, determinar si ha habido penalti, determinar si una acción es merecedora de tarjeta roja e identificación correcta de un jugador a la hora de imponer una sanción.

Las principales criticas al videoarbitraje aluden a la posible pérdida de ritmo en el juego y al cambio de concepto que supone para este deporte que algunas acciones no tengan un veredicto inmediato.

Al respecto, el analista deportivo, Ignacio Sánchez, expresó que “el motivo de la implementación y utilización del VAR en el fútbol tiene como máxima el evitar los errores arbitrales y las ventajas deportivas que estos necesariamente conllevan. Sin embargo, buscar la perfección de un deporte que, desde su génesis, se nutre desde la imperfección, es aspirar a modificar los valores de éste y la percepción de los fanáticos que lo profesan. Sin duda que el VAR ayuda en los cobros y jugadas polémicas como expulsiones y goles dudosos; pero es en esto último en donde esta lo mas importante: Al meterse en el gol, este sistema de arbitraje quita toda la emoción que el fútbol presume tener”.

Rubén Selman, ex árbitro nacional con categoría FIFA, aseguró que “la autonomía del arbitro central se ha ido perdiendo con las reglamentaciones que año a año impone la FIFA” y añadió que “con VAR o sin VAR se van a cometer los mismos errores. La efectividad del sistema no es segura, ya que los criterios de los árbitros son todos distintos. El gran tema del arbitraje actual radica en la unificación de procedimientos, por lo que, las polémicas se van a producir igual”.

No obstante, Pablo Pozo difiere de los dichos de su par y al respecto comentó que “antes de la puesta en marcha del sistema se hicieron las pruebas correspondientes que confirman que el tiempo utilizado en la revisión del sistema incide de manera insignificante en el ritmo de juego” y agregó que “hay ocasiones en que el ojo humano no alcanza a distinguir ciertas situaciones, por lo que el VAR es de gran ayuda si se utiliza correctamente”.

 

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