En su segunda versión del programa “Caminando Juntos”, el Ministerio del Trabajo promete beneficiar a 70 familias y de aquí a siete años lograr abarcar a todos los afectados.

Por: Isabela Cussen

En Chile hay 200 mil niños en condición de trabajo infantil, para combatir esta cifra, el Ministerio del Trabajo en conjunto con la Vicaría Pastoral Caritas, tiene como objetivo erradicar la situación de los menores mediante el programa “Caminando Juntos”, dando cursos a padres de niños que necesitan del trabajo de sus hijos para sustentarse económicamente. En este sentido, el plan entrega setenta horas de clases de un oficio y luego ochenta horas de practica, así los padres pueden insertarse en el mercado laboral. El programa beneficiará a setenta familias de Santiago, esta iniciativa sumada a las medidas de la mesa de la infancia, permitirán que en 2025 el trabajo infantil esté totalmente erradicado, según afirman las autoridades del Ministerio del Trabajo.

Para 2018 se pretende profundizar el plan del año pasado e ir aumentando año a año el número de beneficiados. Para este año, se aumentaron las horas del práctica y capacitación respecto del año pasado y se contrataron más profesionales . Sin embargo, el programa que propone el Ministerio y la Vicaría, no podrá abarcar el total de niños en condición de trabajo, por lo que la mesa de la infancia creada por Sebastián Piñera será otro pilar para lograr la erradicación total del trabajo infantil. El ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, aseguró que “el Presidente manifestó que su prioridad está en los niños y niñas, por lo mismo implementó un consejo por la infancia, que tiene 94 medidas y esto es una muy buena señal”, manifestó el ministro Monckeberg.

 

La gran adversidad que presenta el desafío del Ministerio del Trabajo y la Vicaría, es la frecuencia del trabajo infantil en los migrantes. El Secretario de la Vicaría, Luis Berrios, manifestó que “los niños migrantes pueden terminar acompañando a sus padres en el comercio, sector de servicios o trabajo doméstico”. En este sentido, Berrios explicó que parte de los extranjeros que residen en Chile, tienden a normalizar el trabajo infantil. “No es algo extraño para ellos, ocurre con frecuencia en su contexto” agregó Luis Berrios.

 

El plan “Caminando Juntos” en 2017 benefició a 65 familias, que tuviesen hijos que habían estado trabajando con los padres y/o que fueran propensos a entrar al mundo laboral. De este grupo, todos están trabajando y han incrementado su situación económica con los conocimientos que se les entregaron. Ana María Matamala, es una de las beneficiadas con el programa, y cuenta su testimonio desde dos experiencias. Ella trabajó a partir de los 12 años y cuando fue adulta, se vio en la obligación de llevar a sus hijos a su trabajo para que la ayudaran. Ana María mostró su agradecimiento al proyecto y declaró que “es impagable la ayuda que me dieron, ya que con todos estos conocimientos adquiridos, yo pude salir adelante”.

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