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Negarse a comer alimentos podría parecernos un acto masoquista o delirante, sin embargo existe una nueva corriente en occidente que plantea que el ayuno y las dietas desintoxicantes permitirían al cuerpo limpiarse y autosanarse de sus enfermedades.

 

Hoy distintas culturas alrededor del mundo practican ayunos como parte de sus tradiciones ancestrales, un proceso en donde los creyentes a través de la abstención a la comida logran purificar sus cuerpos y así acercarse a Dios.

Sin embargo, aunque la palabra nos suene ajena, todos hemos realizado algún tipo de ayuno en nuestras vidas. Dejar de comer es parte de nuestra condición de seres vivos, ya que acelera el proceso de sanación cada vez que existe una deficiencia en nuestro organismo, como cuando nos intoxicamos y perdemos el apetito.

Para la tradición Taoísta el cuerpo en respuesta al ayuno comienza un trabajo de desintoxicación que frena los procesos de digestión que estamos constantemente haciendo, lo que permite que nuestro cuerpo se concentre en limpiar nuestro organismo y purificarnos de las miles de toxinas (en millones de células) a las que estamos expuestos con nuestra dieta diaria.

“Si lo que nos preocupa sobre el ayuno es que no vamos a ingerir los mineralesvitaminas, proteínas y grasas esenciales que necesitamos absorber durante el día, debemos saber que nuestras células, en su interior, contienen reservas de esos nutrientes para periodos de hambruna, asique desintoxicarse va a ser lo primordial”, explicita el libro de sabiduría china el Tao.

A pesar de que la mayoría de los ayunos son de entre 3 y 7 días también existen de hasta 30 días para todos aquellos que quieran ir más allá con esta práctica. Aquí es donde el cuerpo logra entrar en estado profundo de autosanación, reparando tejidos y curando enfermedades crónicas tanto físicas como mentales.  

Sin embargo, expertos señalan que lo recomendable para estos ayunos es realizarlos con una dieta de agua y agregarle supralimentos, zumos y infusiones para que el cuerpo no pierda sus vitaminas escenciales. Pedro Silva, doctor de medicina integrativa de PHYSIS, plantea que la ingesta agua es indispensable ya que el organismo las necesita para poder diluir las toxinas.

El doctor Silva por su parte ha realizado ayunos de 15 días y una depuración de frutas y semillas por un año. “Ese año fue cuando mejor me he sentido en mi vida, estas técnicas confieren mucha más energía, porque contienen muchos hidratos de carbono, sin embargo es importante hacerlo con la tutoría de un experto, ya que realizarlo de manera inadecuada puede provocar calambres y desmayos”, relata.

Muchas personas aplican el ayuno para bajar de peso, la nutricionista Valentina Fabia Valdatta asegura con respecto al ayuno que a pesar de que mucha gente cree que no hay efectos negativos por dejar de comer durante muchas horas, o a veces durante días,  será bueno y después pueden “llegar y comérselo todo” y no engordar. La verdad es que para mantener el metabolismo y ayudar a que funcione bien, debemos comer cada 3-4 horas.

El ayuno puede tener distintos nombres según la religión o cultura de la persona, en el caso de los judíos es el Tishá B’av, de los musulmanes el Ramadán, los budistas de doctrina tibetana el Nyung-nye y en el caso de la medicina occidental es conocido como dieta desintoxicante.

Para los hinduistas, coloquialmente conocidos como Krishnas en occidente, el Ekadasi (ayuno de los krishneístas) se realiza dos veces al mes y según el calendario lunar (Vaishnav). Para sus creyentes el “ekadasi” tiene un sentido meramente espiritual y se realiza como una ofrenda a su diosa Krishna.

El Ekadasi dura desde el amanecer (de la primera luna creciente o menguante del mes) hasta la salida de la mañana siguiente, donde se pueden ingerir pequeñas porciones de granos y frijoles y verduras.

Vidura Das tiene 40 años, es krishna hace doce años y asegura que el haberse unido a esta sabiduría (y a las prácticas sanas que conlleva) ha hecho que se conserve mejor.

Sin embargo, para él, ayunar por completo o durante días es una práctica excesiva, y desobedece a uno de las tres modalidades que Krishna enseñó: la bondad, la pasión e ignorancia. “Cuando se practica un ayuno excesivo se cae en la ignorancia, ya que se prioriza el cuerpo antes que el espíritu”, asegura.

Natalia Delorenzo tiene 26 años, practica fielmente yoga hace 6 meses e incorporó el ayuno regularmente en sus rutinas para desintoxicar su organismo. Este ayuno consiste en una purificación de 10 días.

Durante los primero 3 días solamente toma agua y los 7 restantes se alimenta a base de germinados, verduras y frutas crudas. Natalia asegura que la idea es no intervenir los alimentos para que no pierdan sus enzimas, por lo mismo los granos, semillas y frutos secos hay que activarlos (ponerlos a remojar) para aprovechar mejor sus potenciales alimenticios.

Con respecto a la sensación física que se vive durante el proceso de ayunar asegura que se siente muy cansada físicamente, pero luego se siente bien y liviana, y que de apoco se aprende a silenciar la crisis del hambre. “Para preparar el ayuno es necesario un lavado intestinal el día antes de empezar la purificación, aunque si tienes una alimentación saludable de base, no es tan difícil realizar un ayuno”, enfatiza.

Hoy, sin embargo, el ayuno es una práctica no exenta de polémica en el campo médico donde las ideas de la medicina tradicional y alternativa todavía no parecieran llegar a un punto de acuerdo.

 

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